Vida, vida la mia
Ser hombre y mujer es un arte, pero ¿Cómo encontrar dicho arte? Dónde hay talento no puedo entender, quiero muchas explicaciones y nadie entiende mi desesperación, nadie, absolutamente nadie escucha esos gritos ahogados que saco, mientras escribo tengo ganas de salir y destruir mi alrededor, tengo una desesperación que ya no aguanto mas, oigo voces, esas voces me hartan, me desesperan porque ya no quiero escucharlas, por favor díganle si las escuchan que se vayan, para que chingados presumir sino hay nada.
Por mis venas corre sangre con rabia, esa rabia que me desespera y que no aguanta, que demonios voy hacer, no hay individuo que me entienda. Por favor, cállense, tan sólo quiero unos minutos de silencio, todo me harta y siento una gran irritación dentro de éste ser. Quiero correr y perderme, quiero llorar y me vuelvo inútil.
Hay vida injusta que me traicionas y me dueles, no te apiadas de todas esas lágrimas que derramo por las noches y mañanas, esos dolores de cabeza no te importan, simplemente sigues tu rutina y sigues y sigues sin piedad. No entiendo la razón de mi debilidad. ¿Por Qué desde pequeña he tenido que vivir con amargura y resentimiento? Sólo ha existido una vez en que aleje esos pensamientos, fue difícil pero lo logré es por eso que aunque no lo crea, inconcientemente dentro de mí aún quedan las mínimas esperanzas y sueños, ese es mi único sostén mientras me irrito y lloro. Nadie entiende la vida y la mas indicada soy yo, yo no te entiendo y me confundo cada día.
A veces me siento loca, porque vivo encadenada de amargura, todo me molesta, quiero tranquilidad y los nervios ahogan mis manos, se llenan de agua mis ojos y estan escurren como cantaros, las cosas no van bien y mi condena se hace mas larga y yo por no irrumpir la tranquilidad me quedo callada, mientras hay miles de voces que quieren salir y solo se me ocurre escribir mientras sigo cubierta por cuatro paredes invisibles que apagan mi alma y no me dejan salir.
Maldita y mil veces maldita, me digo, por ser lo que soy, eres tan sólo una basura, muchos hipocritas llenan de ternura su boca para hablarte, pero yo no escucho, sólo siento y no creo lo que veo.
Quizás deba recordar que el valiente vive mientras el cobarde quiere, pero hasta cuando seguire atascada en el lodo de mi propia inseguridad.
